El yugo de Jesús es ligero: cómo descansar el alma en medio del afán
Hoy día se nos hace común oír decir que debemos esforzarnos al máximo para alcanzar nuestros sueños en la vida. Y también es común vivir una vida al límite: Siempre llegando a casa tarde, utilizando los fines de semana para trabajar y obtener un poco más. Solemos decir que no tenemos tiempo para sentarnos a leer un poco la Biblia o cantar algún corito... Pero, ¿Hacemos bien con llevar el esfuerzo hasta ocupar todo nuestro tiempo? 🤔
También se nos dice que para ser verdaderos cristianos hay que esforzarse mucho, y trabajar arduamente en la obra del Señor. Pero a veces llegamos a estar tan ocupados sirviendo que se nos olvida para quién servimos 😥
En la Biblia encontramos una recomendación de Jesús, que si bien es sencilla, nos hace recapacitar sobre lo que entendemos por esfuerzo:
"Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga." - Mateo 11: 29 🙏🏻
Esto nos lleva a pensar que tal vez somos nosotros quienes en nuestra forma de vivir agregamos a esa carga más peso; como por ejemplo ¡el afán! el andar de un lado para otro haciendo tantas cosas, que se nos escapa vivir el ahora. Somos nosotros los que añadimos un poco más al peso cuando de repente pasamos el día pensando en cómo hacer en caso de que más adelante llegue aquel futuro que tememos. Y somos quienes agrandamos la carga al inundar el día con una ola de recuerdos tristes sobre cosas malas que nos han sucedido a lo largo de nuestra historia.
De modo que entre el afán por el ahora, las preocupaciones del mañana y los lamentos del pasado, sin darnos cuenta, se nos está yendo la vida.
¿Qué tal si mejor nos detenemos por un momento? Es decir pararnos a mirar lo que ya tenemos, las bendiciones que Dios ya nos dio. ¿Qué tal si dejamos de culparnos por aquello que no nos salió como planeamos, y nos felicitamos por lo que sí nos salió bien? ¿Qué tal si ponemos en manos de Dios lo que no podemos evitar que pase, incluso si aquello nos aterra?... ¿No sería nuestro peso más liviano?
Si te has estado sintiendo agobiado por las situaciones de la vida, quizá el mensaje es para ti: Es tiempo de dar el paso de fe al dejar el exceso de carga en las manos del Señor y probar llevar su yugo, el cual es liviano y ligero 🙌🏻❤️
El Señor nos ha prometido aquello que, sin saber, tanto lo necesitamos: Descansar el alma.
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