Una fe madura
Es interesante ver cómo en muchas congregaciones enseñan a practicar activamente declaraciones de una fe que no admite suposiciones, y es así como a veces oímos decir o incluso hemos dicho: "Me declaro en victoria", "me declaro sano", "me declaro libre de opresión", "proclamo libertad financiera para mi vida". Pero ¿existirá otra forma de expresar la fe? 😬🤔 Hoy, Himnario Evangélico te invita a explorar un pasaje bíblico en donde se encuentra una historia extraordinaria que nos enseña ese lado de la fe que casi siempre ignoramos. La historia se halla narrada en el libro de Daniel, un libro que cuenta sobre la vida del pueblo de Israel en tierra de Babilonia, el gran imperio que había logrado reducirlos a esclavitud. Hubo un rey muy poderoso que no tenía temor de Dios, mandó a construir una estatua en honor a su dios para que todos los suyos la adoraran, incluyendo sus esclavos. Adorarla no significaba nada, pero no hacerlo implicaba una muerte ...